Vallem nescire litteras

27 de agosto de 2008

El hecho de Praxiteles

Poco a poco uno se rasca la razón con las uñas,
se despelleja los dedos escarbando el centro del pecho
para quitar la angustia, la roca de las entrañas,
para desnudar el cuerpo ante la vanagloriada soledad de los mortales.
Poco a poco, como si la mano de Praxiteles taladrara el espíritu,
uno se desgasta las sienes, los ojos, los huesos,
con el polvo del polvo celeste fabricamos entonces a la bestia.


Angélica Maciel, 2008. Bocetos de Circinus

1 Injurias:

letrofilico dijo...

No nos basta con desangrarnos en cuerpo y alma... sino que además amamantamos a ese rómulo y remo que han de eregir la babilonia que se comerá a este mundo y el polvo que prometimos ser antes de nacer.

Un saludo desde mi babilonia.