Vallem nescire litteras

8 de mayo de 2009

Desalado

...hay aburrimiento en la palabra,
porque siempre es eco que te regresan
envuelto en telarañas...

Lito

Los días cansan.
Los días duelen...
y en años el dolor se transforma en costra.
Mal hecho el haberme conocido a mí misma,
castigo para los que se han empeñado en saber mi nombre.
Mi letra no es cabal en el instante,
está mellada por el mundo, por la vida, por su gente clandestina;
por esa tristeza hermosa de la que me he enamorado
y a la que he acariciado en una tierna profecía.
Mi alma es un fin último,
ha consagrado la poesía absurda que nadie,
jamás,
entendería...
ni el alma más sola en este segundo,
podría intentar descifrar mis palabras ni mi sentencia.
Tendrán a la amiga cantando «feliz cumpleaños»...
pero sólo los espíritus libres y las cabezas agrandadas
podrán amar a la muerta
que entona un himno al patetismo,
a las sombras que habitan este universo.
¿Cómo hacer santa o venerable tanta melancolía?
Hincándonos a rogar a lágrima viva
por un cuerpo perdido que anda en el monótono espacio.
Los que conocen y por lo tanto aman a este ente de suspiro eterno,
sabrán que los milenios son aire que expide la basura humana.
Los que fingen serán condenados al infierno
de con los labios sonreír al viento pútrido que vuela atrapado,
y cíclico,
en un mundo inexistente.
No me quedan ganas...
el hartazgo de tanta pobreza de espíritu me cura los espantos.
Me tienen a fuerzas del espasmo, del infarto...
¡qué dulce sería la gente amando a la muerte!
Que ame mi muerte.
Que haga el amor con mi cadáver,
envuelto en firmamento
y tenues destellos olorosos a pasado.
Pero no hay amigos que en pleno saboreen
el necrófilo anhelo de toda mi boca en silencio.
No hay amante perfecto.
No hay amante que en sabio sacrilegio
ayude con sus labios a la bendición de una alma
que implora el descanso eterno.
No hay amante que ame la sabiduría de las lágrimas noche a noche...
no hay amante alguno que diga mi nombre
en una plegaria salvando lo que no he sido
como una prueba sublime de la pertenencia.
Me tienen aquí, viva,
por una terquedad de corazones al vacío,
¡qué miseria!
Me son irreconocibles.
Me tienen dando vueltas en un espiral negro.
Negro.
Abismal.
Hablan de la eternidad y, sin embargo, no creen.
Una alma que sobrevive por los demás... volando.
Es un absurdo insufrible, no justo.
¿Quieren vivir?, locos,
lo tolero, pero no condenen a los otros
a la sonrisa perfecta y cotidiana,
al trabajo benevolente, a la caricia etérea, al abrazo incesante...
La muerte tiene su experiencia,
es buena,
yo la he visto penetrar por la ventana en noches de abandono como ésta.

—los he amado, les he enseñado,
les he dado, les he escrito... —

Ya está hecho.
Me desvelo esta noche para mañana fingir a otra.
...tormentos, he aprendido...
es el momento.

quizá sea un ser incompleto...

...pero tenemos la conciencia de cada minuto
y de todo lo que hacemos.


Quizá así el vuelo sea más alto.

Angélica Maciel

1 Injurias:

Qbi dijo...

oooh la agonía de la vida.

"...Quizá así el vuelo sea más alto".

o la caida más honda